Loading...
Cultura 2018-07-02T22:31:17+00:00

Olimpiada Cultural

Juegos Olímpicos de México 1968


En octubre de 1963 el Comité Olímpico Internacional otorgó a la Ciudad de México la sede de los Juegos de la XIX Olimpiada en 1968. Ante un compromiso de esa magnitud, el país tomó la iniciativa de realizar un esfuerzo que incluyera la promoción del deporte, el arte y la cultura de México y el mundo.

A partir de enero 1968, el Comité Organizador de los Juegos de la XIX Olimpiada dio inicio a las actividades con eventos que formaron parte de la Olimpiada Cultural, primera en su tipo y que se realizó a lo largo de todo el año, lo que  permitió a los mexicanos acercarse a la cultura, tradiciones y expresiones artísticas de los países participantes.

La Olimpiada Cultura se inauguró el 19 de enero de 1968, en el Palacio de Bellas Artes, y finalizó el 31 de diciembre del mismo año.  En su entorno se realizaron:

  • 232 conciertos
  • 2 temporadas de ballet de los cinco continentes, con más de 100 actuaciones en 17 ciudades del país,
  • 122 espectáculos teatrales,
  • 4,455 proyecciones con 689 películas de 26 países,
  • Exposición de obras selectas del arte mundial con más de 2,000 obras de 68 países,
  • Un festival de las artes con 93 conjuntos y solistas distribuidos en 1,812 funciones
  • 71 exhibiciones, 95 de ellas internacionales y 69 nacionales
  • Un festival mundial de folclore con 29 grupos extranjeros y 26 nacionales contando con 2,504 artistas realizando 328 representaciones en 15 escenarios y
  • Diversas reuniones con escultores, escritores y poetas.

Destaca, entre estos esfuerzos, la convocatoria para que un grupo de artistas participaran con piezas escultóricas que se colocarían a lo largo de 17 kilómetros, en el Periférico de la Ciudad de México, y que pueden verse en la conocida “Ruta de la Amistad”. Son esculturas construidas en concreto con una altura desde 7 hasta 22 metros.

El Centro Histórico de la Ciudad de México dio la bienvenida a un espectáculo gimnástico en honor a los visitantes, que contó, en el Zócalo, con la participación de 19 mil jóvenes, quienes exhibieron sus habilidades frente a Palacio Nacional sobre una alfombra de 50 metros de largo.

La manifestación cultural más grande realizada para este programa fue la recepción del Fuego Olímpico en la zona arqueológica de San Juan Teotihuacán el 11 de octubre, congregando a 1,525 danzantes y más de 50,000 espectadores.

Para los Juegos de la XIX Olimpiada se forjó una identidad visual que marcó para siempre “México 68”, basando su imagotipo en formas tradicionales de la cultura mexicana como el arte huichol. Esto fue inspirado en ilusiones ópticas y aspectos de arte cinético, logrando así un diseño integral que es ya una referencia cultural para el mundo. Con ello se modeló el paquete gráfico de la Olimpiada Cultural, los símbolos de servicio, boletos, publicaciones, carteles, estampillas y una variedad de aplicaciones en vestuarios y utilería utilizada en los eventos.

Así, la Olimpiada Cultural, con su lema “Todo es posible en la paz”, resaltó la imagen de México en el mundo con un programa amplio y diverso que reunió lo mejor del arte mundial.